Morir en Paracuellos. Memoria íntima sin odio.
Un libro de Julián Delgado Aguado
Cuando en enero de 1977 arreciaban los ataques al entonces secretario general del PCE, Santiago Carrillo, y el diario Alcázar le calificaba como el “asesino de Paracuellos”, el entonces capitán Delgado, uno de los fundadores de la Unión Militar Democrática e hijo de un capitán fusilado el 7 de noviembre de 1936 en aquel lugar, entendiendo que debía colaborar a la necesaria reconciliación, en unos momentos críticos para España, le dirigió una carta. En ella le decía que aceptaba, perdonaba y olvidaba su parte de responsabilidad en su nombre y en el de su padre, convencido de que era la mejor manera de honrar su memoria e intentar hacer una España como su padre, sin duda, al pie de la fosa de Paracuellos, la soñó.
Carrillo le respondió una larga carta en que agradecía su gesto, le explicaba cómo se sucedieron los hechos y reconocía que su carta le había creado una gran emoción.
Texto secundario
miércoles, 1 de abril de 2009
70 aniversario del fin de la Guerra Civil
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario